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LUISA FERNANDA


Comedia lírica en tres actos, el segundo dividido en tres cuadros, en verso.Texto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw. Música de Federico Moreno Torroba. Estreno: 26 de marzo de 1932, en el Teatro Calderón, de Madrid. Acción de los dos primeros actos en Madrid, el tercero en Piedras Albas (Cáceres), Año 1868.
Argumento.
Acto I. Madrid, Plazuela de San Javier. En la escena de ambiente aparecen Carolina que atraviesa la plaza, un saboyano cantando, Aníbal que habla con Nogales sobre la futura insurrección... Luisa Fernanda desoye los consejos que tratan de convencerla de que acepte las proposiciones de Vidal Hernando, pero la joven confiesa estar enamorada de Javier, un apuesto coronel de húsares. Javier aparece en escena, pero antes de que Luisa Fernanda pueda hablarle se dirige al palacio de la Duquesa Carolina. Es ahora Vidal Hernando quien de nuevo se declara a la protagonista. Ésta, una vez más también, le rechaza.
Aníbal comunica a Vidal que ha convencido a un militar de que participe con ellos en la revuelta que se prepara y Vidal Hernando se declara monárquico por despecho, sólo porque Javier, que es el militar aludido, es también su oponente en el amor de Luisa Fernanda.
Acto II. Se celebra la romería de San Antonio. El ambiente es festivo y las jóvenes casamenteras invocan los favores del Santo, acción a la que se unen Javier y Carolina. Las vecinas comentan la desvergüenza de la pareja y les falta tiempo para contárselo a Luisa Fernanda que pretende disimular su rabia y sus celos.
Vidal y Carolina mantienen una conversación en la que la mujer trata de atraerse al hombre al bando realista. La situación es interrumpida por Luisa Fernanda que, ante la actitud de Javier hacia la Duquesa, ha aceptado a Vidal como pretendiente.
Reunidos Luisa, su padre y Vidal, aparece Javier que exige a la joven que abandone el lugar. Vidal se interpone con tanta cortesía como firmeza. El enfrentamiento culmina cuando la Duquesa Carolina subasta un baile con ella para obtener fondos para el cepillo del santo. Vidal ofrece una puja inalcanzable por ninguno de los presentes y regala el baile, con desprecio a Javier, en cual, sintiéndose humillado, le arroja el guante con arrogancia.
Ha estallado la revolución. Todos creen que Vidal lucha por la libertad, pero él mismo aclara que lo hace por el amor de Luisa Fernanda y que aprovechará la refriega para devolver el guante a Javier. Este ha sido hecho prisionero y cuando los revolucionarios están dispuestos a agredirle, Luisa Fernanda se interpone defendiéndole. Al poco aparecen un capitán y soldados para liberar a Javier porque la revuelta ha terminado con el triunfo monárquico. Nogales es detenido.
Acto III. En la dehesa extremeña de Vidal, cerca de la frontera portuguesa, Luisa Fernanda espera su próxima boda con el hacendado extremeño, aunque continúa enamorada del coronel. Se rumorea que Javier ha resultado muerto en la batalla de Alcolea en la que han triunfado los revolucionarios.
Vidal organiza una fiesta y en medio de la alegría aparece Aníbal que había sido enviado a Portugal para comprar el vestido de la novia, pero viene sin él, aunque le acompaña Javier. El derrotado militar, maltrecho y abatido, suplica a Luisa Fernanda que le perdone. Ella lo rechaza con timidez pero Vidal advierte que la muchacha sigue amándole y en un rasgo generoso permite que los dos jóvenes partan en pos de la felicidad.
Moreno Torroba, músico, empresario en ocasiones y Presidente de la Sociedad de Autores escribió muchas obras de distintos géneros, pero es, sin duda, Luisa Fernanda, la página que le ha dado más popularidad y una de las que le proporcionó más satisfacciones. Tanto en España como en América, esta zarzuela es constantemente bien recibida y apreciada.
Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw, pareja de libretistas fundamental para la historia del género, crearon para Luisa Fernanda una serie de personajes muy bien delineados: una madrileña humilde, leal y honrada (Luisa Fernanda), una aristócrata intrigante (la Duquesa Carolina), un soldado ambicioso (Javier), un romántico de la libertad (Nogales) y un campesino noble, serio y formal (Vidal Hernando). Con ellos construyen una historia intensa que proporciona al músico muchas situaciones para su lucimiento.
La verdad es que Moreno Torroba no desaprovechó estas oportunidades. Todos los números de Luisa Fernanda son conocidos y tratar de destacar los más relevantes significa reproducir casi la relación completa. Desde la bien orquestada introducción y la melancólica “Canción del saboyano” (“Marchaba a ser soldado”), cantada por todos los rincones de Madrid desde el primer día. Inmediatamente aparece la primera gran romanza, la de Javier (“De este apacible rincón de Madrid”), y dos importantes dúos: el de Vidal y Luisa Fernanda (“En mi tierra extremeña” y el de Carolina y Javier (“Caballero del alto plumero”).
Ya en el segundo acto se escucha otro tema de ambiente, la celebérrima “Mazurca de las sombrillas”, de inspiración madrileña. El conflicto dramático vuelve en el Dúo de Carolina y Javier (“Para comprar a un hombre”), continúa con el Terceto de Luisa Fernanda, Javier y Vidal (“¡Cuánto tiempo sin verte!”) y alcanza el clímax con la “Escena de la subasta” (“Señoras y caballeros”). Una nueva romanza de Vidal (“Luché la fe por el triunfo”) prácticamente cierra el segundo acto, pues la escena de la batalla final resulta más bien pobre en comparación con el resto de la música.
El tercer acto es más corto que los anteriores y en lo musical sólo merece destacarse el magnífico “Coro de vareadores” (“Si por el rido, si por la vera”), el Dúo de Luisa Fernanda y Javier (“Cállate, corazón”) y una última intervención coral que interpreta un tema popular (“El Cerandero se ha muerto”).

ROMANZA DE JAVIER/PLACIDO DOMINGO



EN MI TIERRA EXTREMEÑA/PLACIDO DOMINGO Y A.M.MARTINEZ



LOS VAREADORES/PLACIDO DOMINGO



SUBASTA

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