miércoles

LA CALESERA


Zarzuela en tres actos. Texto original de EMILIO GONZÁLEZ DEL CASTILLO y LUIS MARTÍNEZ ROMÁN. Música de FRANCISCO ALONSO. Estrenada el 12 de diciembre de 1925 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.
El primer acto se desarrolla en el interior de un café. Al alzarse el telón están sentados a las mesas varios comediantes, entre ellos Maravillas, “la Calesera”, tres cómicos, dos jóvenes conspiradores de la libertad, un mozo de café, un hombre embozado, un par de parroquianos y en la puerta de la calle, cantando y rodeado de chiquillería. Perico el ciego con su lazarillo. Maravillas, a su vez canta una de las canciones de ciego, y es jaleada por el público, hasta que una cercana música de bandurrias y guitarras les distrae de su diversión, y escuchan. Se trata de una boda que pasa de largo, llevándose a toda la chiquillería que se entretenía con el ciego. A1volver la quietud los tres cómicos reclaman su sueldo a García, padre de Maravillas. Mas, este confiesa que aún no puede pagarles, y ante la insistencia de los cómicos es su propia hija quien va a defenderle. En aquel preciso instante aparece Gangarilla, novio de Pirulí, otra de las cómicas. Trae una nueva obra que va a ser representada por la compañía, y habla también acerca de los revuelos de la política, pero se interrumpe al reparar en la sospechosa presencia del embozado, que permanece silencioso en su mesa. Manolo, uno de los jóvenes, se acerca al embozado y le pregunta su nombre. Este, sin contestar a la pregunta, le pide la hora, Manolo advierte que de pronto le ha desaparecido el reloj, pero el embozado se lo muestra en la palma de su mano y pregunta a Manolo si aquel incidente es suficiente para identificarle. El embozado se marcha a la calle, y Manolo, aún algo aturdido, se acerca a sus amigos para comunicarles que se trataba del famoso Luís Candelas. Nuevamente enfrascados en la conversación se habla de Rafael Sanabria, revolucionario político de mucho talento, a quien se persigue, y de quien Maravillas está secretamente enamorada. Gangarilla añade que Sanabria va a casarse con la Marquesa de Albar, Maravillas queda asombrada y dolorida, pero sin demostrarlo. De pronto vuelve a acercarse la música de la boda, y entran los novios en el establecimiento. Los cómicos aprovechan la ocasión para unirse a la comitiva y beber gratis. Cuando más entretenidos están, entra Elena, Marquesa de Albar, seguida por su mayordomo, Calatrava. Elena viene en busca de Rafael Sanabria, y al no hallarlo presente decide aguardar. Por medio de un anónimo ha sabido que Rafael tiene amores con Maravillas. Maravillas, al acercarse casualmente por la mesa de Elena, reconoce a la Marquesa, que a su vez sabe quién es “la Calesera” Con ironía celosa se disputan el amor de Rafael, hasta que Maravillas admite su propia derrota y queda llorando con el consuelo de Gangarilla. Entonces, entre ruido de gritos, tiros y cristales rotos, aparece el propio Rafael Sanabria, herido. Elena se adelanta con serenidad y se lo lleva para curarle. Maravillas presencia con dolor la escena. Todos gritan de entusiasmo hacia Sanabria, pero entonces entran Eduardo y Luís Candelas exclamando que les quieren arrebatar la bandera. Rafael no puede levantarse para impedirlo, pero Maravillas echa a correr hacia Eduardo, le arrebata la bandera y marcha hacia el foro. Rafael queda asombrado, mirándola.
El acto segundo se desarrolla en el interior de un teatro, donde los cómicos ensayan una obra. Entre ellos, y disfrazados para representar sendos papeles, se ocultan Rafael y Elena. Un par de policías entran en el lugar con objeto de buscar a Sanabria, y se quedan a ver el ensayo. Este resulta impecable, pero hacia el final irrumpe en escena un cómico que había estado ausente, y en voz alta, saluda por su nombre a la Marquesita de Albar. Los policías comprenden que Rafael no puede andar lejos, y prenden a Elena. Pero entonces, Rafael se despoja de su disfraz y se entrega. El cuadro siguiente nos presenta el interior de la cárcel donde está preso Rafael. Para libertarle, Gangarilla se ha disfrazado de vigilante, y Pirulí y Maravillas, fingiendo ser hermanas suyas, que vienen a hacerle una visita. Al mismo tiempo Elena entrega una carta a su mayordomo, Calatrava, para que logre llevársela a Rafael por medio de Gangarilla. Calatrava confunde a otro vigilante con Gangarilla y como la única solución que le queda es cometer un atraco y dejarse prender para poder ver a Rafael en la cárcel, sale y asalta, a nada menos que al bandolero Candelas. Este, en lugar de pedir auxilio o de agredirle, le entrega una onza de oro y prosigue su camino. Calatrava le reconoce al fin. Mientras, Gangarilla, que ha vertido polvos soporíferos en el vino de los vigilantes, aprovecha la falta de lucidez de éstos para abrir la puerta de la celda de Rafael. Un guardia da la señal de alarma, pero Rafael ha logrado huir.
El acto tercero se desarrolla en el interior de un parador-posada, en la carretera de Francia. Beben y bailan los comediantes. Rafael y Elena tienen proyectado escapar a través de la frontera, mientras Maravillas, en un rincón, está a solas con su dolor. Entra Luís Candelas, y Maravillas, sin poder contener su angustia, le pide urgente ayuda, confesándole que, en un momento de celos, y, por no perder a Rafael, le delató a la policía, que estará próxima a llegar. Candelas promete arreglarlo y va en busca de Rafael. El bandolero entrega a Sanabria un documento mediante el cual puede entrar sin dificultades en Italia, y al abrazarse los dos amigos, en señal de despedida, Candelas extrae el pasaporte de Rafael del interior de su chaqueta. Nada más finalizar esta escena, entra la policía. Candelas es preguntado si es él Sanabria, y el bandolero muestra su pasaporte, que es el de Rafael, quedando prendido en el acto. Todos acompañan a Rafael y Elena en su despedida, y Maravillas queda sollozando, preguntándose si alguien la quiso alguna vez. Y es Luís Candelas, quien, esposado, y al pasar por su lado, dice en un susurro que él la quiso siempre.
Las fuentes consultadas no son muy benévolas con el libreto, atribuyendo todo el éxito a la música de Alonso que construye su obra, sin un verdadero trabajo de cohesión musical, por acumulación de cantables pero con una eficacia total. Arnau se hace eco de la opinión del historiador Martínez Olmedilla quien dice que LA CALESERA se compuso con elementos preexistentes que en improvisada urgencia se encadenan para que la obra resultante pueda ser estrenada por Marcos Redondo, que en aquellos días actuaba en la Zarzuela. Y opina Arnau que “sea como fuere, lo cierto es que LA CALESERA acredita la personalidad de Alonso y todos los números de la partitura se mantienen a un nivel de fuerza expresiva pareja. Desde el “canto a la libertad” tan vibrante; la bella romanza del barítono, nada fácil, y el dúo de sopranos, tan bien cortado, hasta el garboso, arrastrante pasacalle de los chisperos que ha dado la vuelta al mundo, toda la música de LA CALESERA es un primor de inspiración fácil y amable”. Índice de escenas

Números musicales:
Acto I: 1. Preludio, introducción “Tadeo y Doña Carlota” (que glosa el episódico bofetón de la infanta, cuñada de Fernando VII, al ministro Calomarde) y coro general “se casa una maja señores”. 2. Romanza de Maravillas “Todos dicen que te quiero……Corre mulilla torda”. 3. Gavota “Usía no recuerda seguramente”. 4. Terceto de Rafael, Elena y Maravillas “No hay que temer por mi” que desemboca en el Canto a la libertad “No hay bien más hermoso que la libertad……Los esclavos de la tierra”.
Acto II: 5. Dúo cómico de Gangarilla y Pirulí “Es la Pipiripona……pobre sacristán”. 6. Escena “He aquí los nuevos cómicos” y canción de Calatrava “Pim pom, pim pom…. Tu cuerpo gitano”. 7. Dúo de Maravillas y Rafael “El veto a mi amor sincero….Maja ya no puede ser…..Flores de azahar has de ver en tu vida brotar”. 8. Pasacalle “Dice el rey que le debo guardar….Yo no quiero querer a un chispero”. 9. Terceto de Rafael, Maravillas y Elena “¡Atrás, atrás! Nadie ha de osar”. 10. Romanza de Rafael “Sin alma viven los presos”. 11. Dúo cómico de Pirulí y Gangarilla “Críspulo se ha casado….Arremángate pa pasar el río”. 12. Final del acto II “No me cortejes niña por la ventana”.
Acto III: 13. Escena cómica “Por mi dices, Elías…Un fraile del convento salió por vino”. 14. Dúo cómico “Soñé yo anoche”. 15. Racconto de Rafael “Agua que río abajo marchó…..Tu me puedes olvidar, yo jamás te olvidaré”.


PASACALLES DE LOS CHISPEROS



CALESERO CALESERO (ROMANZA)/JOSEFINA MENESES



ROMANZA DE BARITONO



HIMNO A LA LIBERTAD






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